Estamos terminando de armar el equipo y la agenda, y abrimos muy pronto. Síguenos en Instagram para enterarte primero.
RESPIRO · Psicología Online
Todos los artículos
Primera sesión

Qué pasa realmente en una primera sesión online

No es un interrogatorio, no hay que llegar con el relato armado y no tienes que llorar. Esto es lo que ocurre de verdad en esa sesión.

Escrito por Psic. Carolina González Riveros · N.º Registro Prestador: 756282

Revisado por Dirección Clínica RESPIRO

Actualizado el 10 de septiembre de 2026 · 2 min de lectura

Persona en una sesión de psicología online desde su escritorio

La mayoría de las personas llega a su primera sesión con la misma inquietud: no saber qué se espera de ellas. Vale la pena decirlo de entrada: no se espera nada en particular. No hay una forma correcta de hacerlo.

Los primeros minutos

Se parte con lo práctico: que se escuchen bien, que estés en un lugar donde puedas hablar, cuánto dura la sesión y cómo funciona la confidencialidad. Eso último no es un trámite: es importante que sepas qué queda registrado, quién puede verlo y en qué casos excepcionales la ley obliga a levantar el secreto.

El grueso de la sesión

Después viene la parte más larga: contar por qué llegaste. Puedes partir por donde te resulte más fácil —el episodio de ayer, algo de hace años, o simplemente «no sé, hace meses que ando mal»—. No hace falta orden cronológico ni un relato coherente.

El profesional va a preguntar, pero no como un cuestionario. Las preguntas apuntan a entender cómo esto aparece en tu día a día, desde cuándo, qué has intentado y qué cambió para que decidieras consultar ahora.

Si hay algo que todavía no quieres nombrar, puedes decir que prefieres dejarlo para más adelante. Eso también es información útil y nadie va a insistir.

El cierre

Los últimos minutos son para ordenar lo conversado: una hipótesis inicial de qué está pasando, qué tendría sentido trabajar y con qué frecuencia. A veces sales con una herramienta concreta para probar durante la semana; a veces solo con la sensación de haber puesto en palabras algo que estaba hecho un nudo.

Qué no pasa

Vale la pena decir también lo que no ocurre.

  • Nadie te va a poner una etiqueta en la primera sesión: lo que sale de ahí es una hipótesis de trabajo, no un diagnóstico cerrado.
  • No se graba nada. La sesión no queda registrada en audio ni en video.
  • No tienes que llorar, ni emocionarte, ni tener una revelación.
  • No hay compromiso de continuidad: puedes tener una sola sesión y no volver.

Lo práctico de la modalidad online

Necesitas conexión estable, cámara, audio y —esto es lo que más se subestima— un lugar donde nadie te escuche. Si en tu casa no hay un lugar así, muchas personas se conectan desde el auto estacionado. Lo que no conviene es hacer la sesión caminando o manejando: cuesta concentrarse y no hay privacidad real. Conviene resolverlo antes y no en el minuto.

Si la conexión se cae, se retoma o se completa el tiempo restante en otro momento acordado. No se pierde la sesión ni se paga dos veces.

La primera sesión dura entre 45 y 60 minutos

Eliges profesional y horario, pagas y te llega el enlace. Si después de esa sesión sientes que no calzaron, puedes pedir cambiarte sin explicar por qué.

Síguenos en Instagram

Fuentes

  1. Ley N.º 20.584, que regula los derechos y deberes que tienen las personas en relación con acciones vinculadas a su atención en salud. Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=1039348
  2. Colegio de Psicólogos de Chile (1999). Código de Ética Profesional. https://www.colpsi.cl/comision-de-etica/

Este texto es orientación general, no reemplaza una consulta. Si estás pasando por algo difícil, conversarlo con un profesional cambia más que leer.

Seguir leyendo